Diseño y desarrollo de envases

La innovación en el desarrollo de envases pasa, en muchos casos, por la incorporación de los materiales plásticos para la fabricación de los mismos. Existen innumerables iniciativas novedosas en su concepto pero que necesitan de soporte técnico cualificado para poder asegurar su futura viabilidad industrial.
Desarrollar un producto no es únicamente diseñarlo. El diseño juega un papel fundamental para el lanzamiento de un nuevo producto tanto si atendemos a su aspecto estético como a su aspecto funcional. Pero esta originalidad no es suficiente para asegurar la futura viabilidad técnica y económica del mismo. Cualquier desarrollo de envase debe basarse en tres pilares: diseño, proceso de fabricación y material empleado. En la correcta conjunción de los tres ámbitos es donde encontraremos un envase optimizado.
Cuando se plantea un nuevo desarrollo en materiales plásticos es importante partir de la pregunta ¿Para qué se va a utilizar? para así determinar aspectos como restricciones derivadas del marco legislativo o normativo, limitaciones por coexistencia o colisión con desarrollos similares existentes en el mercado, necesidades de certificación… sin olvidar otras cuestiones más técnicas como resistencia a agentes químicos, resistencia a altas o bajas temperaturas, incompatibilidad química, falta de propiedades mecánicas, etc.

¿Cuál es el material más adecuado para mi envase?

Para que la empresa pueda tomar una decisión con garantías en el momento de escoger el material plástico con el que fabricar su envase, es necesario que tenga a su disposición toda la información acerca de los grados comerciales o compuestos existentes en el mercado e incluso que conozca otras posibles alternativas a medida con distintas mejoras (ya sea en coste o en propiedades) alcanzables a través de la I+D+i.

¿Qué proceso es el óptimo para fabricar mi envase?

Para dar respuesta a esta pregunta es fundamental pasar por el tamiz de todos los procesos de fabricación conocidos, por un lado para evitar que se descarte la viabilidad de un nuevo envase tras valorar únicamente una tecnología, y por otro lado para evitar que se distorsione el concepto inicial aportado por la empresa sólo por intentar adaptarse a esa tecnología.
La selección de proceso de fabricación no se debe realizar solamente en base al diseño. El volumen de fabricación previsto y el coste estimado de fabricación suponen un importante punto de inflexión para evaluar la viabilidad industrial y económica a futuro del nuevo envase.
El desarrollo del producto no acaba con el inicio de su fabricación. Contar con un soporte que nos permita recoger información sobre las condiciones de fabricación o las condiciones y tratamiento de los materiales empleados nos permite tener un mayor control en la fase productiva para minimizar la aparición de lotes no válidos y piezas o componentes defectuosos que perjudican la imagen de la empresa y la comercialización del envase..